miércoles, 7 de marzo de 2018

Evaluación del proyecto:Talleres para padres/madres/cuidadores



Evaluación del proyecto: 
Talleres para padres/madres/cuidadores





El proyecto Talleres para padres/madres/cuidadores, se ejecutó en dos modalidades: 



a) 23 talleres “Escuela para padres” que se desarrollaron en dos instituciones escolares (Escuela Julio Diaz Usandivaras y Escuela Dr. César E. Romero) y 4 preescolares (Jardines “Un lugar soñado”, “De Mora”, “Safaris” y Centro comunitario “Esperanza”). En dos de las instituciones se continuó el trabajo iniciado años anteriores y cuatro se incorporaron este año. Los asistentes participaron de 4 encuentros consecutivos profundizando las temáticas y fueron animados a escribir “el Álbum de mi familia II", una herramienta diseñada y elaborada por la Fundación ICTUS (en total se entregaron 315). También se desarrollaron 18 capacitaciones a docentes. La campaña alcanzó a un total de 482 familias a través de las intervenciones especiales de los docentes, las actividades mediante el Álbum de la Familia II y la participación de padres/madres en los talleres.  



(b) 2 “Talleres de crianza” que se desarrollaron en diferentes espacios de la ciudad según la demanda y la convocatoria que fue abierta. Con una asistencia de 32 personas en total (26 familias). En ambas modalidades se compartieron contenidos referidos a la crianza (Autoestima, funciones familiares, emociones, estilos de conducta, límites, búsqueda de soluciones). El total general de familias fue 508.
Para poder obtener información sobre el desarrollo de la campaña por parte de las docentes y directivos, se administró un cuestionario escrito a los mismos. Este constó de 5 preguntas, algunas cerradas categorizadas y otras abiertas (ver apartado: análisis de datos). Luego del análisis de los mismos se pueden concluir algunos puntos para implementar cambios y mejoras en la campaña o para reforzar otros aspectos.
Los temas de la campaña fueron articulados por la mayoría de las docentes a la planificación anual sin inconvenientes. A través de las capacitaciones docentes se han mejorado los aprendizajes en los niños y también el trabajo en equipo e individual de cada una de ellas, expresado en sus propias palabras “te saca dudas, y comprendes temas de cómo podés trabajar con los niños”, “te enseña a pensar cómo resolver conflictos y actuar incluso en la vida misma”.
En relación al álbum de la familia, en los grupos que se implementó, mejoró el vínculo de los niños con los padres, como comentaron algunas docentes: “en algunos niños se vio la participación de los padres”, “en los que sí trabajaron fueron aportes muy significativos para ellos, se observó mucho amor por sus niños y unión familiar”, “creo que fue muy positivo para las familias el trabajo con el álbum y los niños compartían en los talleres la lectura de las tareas con agrado”.
Hubo cambios en los niños, al notar de las docentes, ellas mismas expresan: “muchos recuperaban lo trabajado en los talleres para resolver problemas presentados en el aula”, “mejora en el temperamento, en la actitud, en la participación”, “la solidaridad, el darse cuenta de pedir permiso y disculpas ante una situación conflictiva”. En las familias, se destacaron que la relación familia escuela mejoró: “se generó mayor participación en las actividades de la escuela”, “se observa el interés en las temáticas propuestas por las consultas y comentarios que recibimos”, “el diálogo por resolver problemas o malos entendidos”, “predisposición, unión, preocupación”. En el grupo docente, aumentó el dialogo, el intercambio con otras docentes y la articulación de lo aprendido en el aula; También hubo cambios en las docentes, lo cual es mencionado en las encuestas: “en lo personal me ayudó a modificar la mirada de mi equipo docente a la hora de valorar su desempeño como profesionales, pudiendo modificar también expresiones desde el lenguaje para mejorar y estimular su rendimiento”, una de las docentes puntualizó el cambio en: “reflexión, me lleva a conocer más de la familia de mis alumnos”, otra de ellas lo notó “en ser permisiva en algunas cosas” y otros aportes fueron en relación a: “las ganas de seguir leyendo sobre los autores y temas recomendados en los talleres”.
Como sugerencias de parte de las docentes se propuso incluir material escrito para estudio luego de los talleres y aumentar las temáticas trabajadas en los mismos.
Como parte de la evaluación de la campaña, se administraron luego de cada taller diferentes instrumentos de medición como cuestionarios individuales de autoinforme verbal o expresados oralmente de forma abierta por cada participante, como así también la observación directa de las dinámicas grupales y filmaciones. Por último, un cuestionario con una escala de Likert de 3 (1. no mejoró, 2. mejoró, 3. mejoró mucho), el cual permitió medir actitudes y conocer el grado de conformidad de los encuestados con las afirmaciones planteadas (los resultados se encuentran en el anexo). Se tomó una muestra voluntaria de 115 padres/madres, la cual representa un 24% de las familias totales que participaron de la campaña.
A través de este proyecto, enmarcado en el programa Campaña de Promoción de la salud emocional, se ha logrado llegar a las familias brindando un espacio de reflexión y contención, práctica de nuevas herramientas para la crianza y para la vida diaria a través de actividades vivenciales.
Con respecto a la modalidad Escuela para Padres, cada institución realizó la convocatoria de padres de manera particular y según los datos aportados por el cuadro de asistencia a los talleres se puede notar que del total de invitaciones, el promedio de asistencia a los talleres varió entre 13,5% y 34% del total de familias invitadas. Para evitar la disminución de asistentes al cuarto taller, se implementaron nuevas estrategias de convocatoria (premios a la puntualidad, cambio de horario, etc.) en cada institución que dieron como resultado el aumento de la participación de las familias. La tendencia de los padres es a participar en uno o dos talleres del total del programa (53%) siendo un 35% los que participan de tres o cuatro talleres. Para fomentar una participación constante, este año se implementó una frecuencia mensual en el Jardín Safaris y como resultado pudimos comprobar que el 100% de los padres encuestados concurrieron a tres o cuatro talleres dándonos a conocer que esta modalidad presenta mayor interés y permite afianzar los aprendizajes, evidenciando mayor compromiso con la propuesta.
El Álbum de la Familia II fue un recurso para la participación de los padres en la campaña, tanto para aquéllos que asistieron a los talleres como también para los que no concurrieron. Un 71% de los encuestados manifestaron que completar las actividades les resultó útil. En sus propias palabras: "porque nos dimos cuenta de cosas lindas que pasan en la cotidianeidad y uno no las ve"        ; "porque pudimos compartir momentos recordando cosas cotidianas que uno no se da cuenta"; "aprendimos buenas costumbres y a escuchar a los demás"; "nos enseñó a compartir y a respetarse"; "porque mejoramos o recordamos acercarnos más y mejor al diálogo con nuestros hijos"; "lo hicimos en familia"; "compartimos momentos en familia".
Analizando los datos destacamos un progreso por parte de los padres en sus relaciones, notándose aumento de expresiones de afecto, escucha activa, empatía con sus hijos, autoregulación emocional. Esto promueve tratos respetuosos en las familias favorecido la prevención y disminución de la violencia dentro del hogar y con los pares. Lo mismo es evidenciado por el 74% de los padres encuestados que manifestaron mejora a la hora de calmarse cuando están enojados y un 68% que mejoraron su capacidad para evitar gritarles a los hijos. De las autoevaluaciones recuperamos algunos de sus comentarios donde aprendieron: a “Tratar de manejar mis impulsos en los momentos de enojo porque empeoro las cosas, y no lo saco del enojo o berrinche”; “El manejo de las situaciones de berrinche, me fue útil comprender el proceso por el que mi hijo está. También el tema del NO y como se siente el recibir ese NO”; “cuando les decimos que no todo el tiempo, generamos en el niño ganas de hacerlo, rebeldía, y los padres insistimos, muchas veces los obligamos a hacer algo que no tienen ganas”; y a “Calmarlos, contenerlos, no gritar, darles tiempo y hablar para conciliar.”
Un 76% de los padres y madres encuestados también manifestaron que mejoraron su habilidad para actuar con amabilidad y firmeza, 71% considera que mejoró la elaboración y cumplimiento de reglas y rutinas en la familia y un 75% mejoró en la búsqueda de soluciones frente a los conflictos. Una mamá dijo: “Puedo ser amable y firme cuando logro ponerme en su lugar y darle amor, por ejemplo, cuando le hablo y le hago entender porque no puede pegar o gritar y le doy un abrazo, pero cuando se tranquiliza vemos la forma de que no vuelva a ocurrir”.
De esta manera se evidencia el logro por parte de los padres/madres de una genuina conexión, con el niño, con la situación y con las propias necesidades emocionales del adulto.


También se ha fortalecido a los niños en sus primeros años, ayudando a los adultos (tanto padres como docentes) a ver y destacar sus virtudes y acciones positivas, dando ánimo, permitiendo los errores para ganar en aprendizaje y fomentando la autonomía del niño. Un 79% de los padres encuestados dijo que notaron mejoría en el aliento y palabras positivas brindadas a los niños/as; un 75% notó mejoría en la comunicación familiar y un 80% mejoró en su disposición a compartir tiempo con los niños/as. Ellos mismos expresaron:“Lo más útil que aprendí fue que siempre debemos escuchar, valorar y hacerle ver a nuestros hijos lo que hacen bien.”;  “aprendí que puedo cambiar y no decirle tantas cosas negativas a mis hijos.”; "Siempre dar aliento frente a un error y tratar de que el niño aprenda de su error"
Los papás/mamás y cuidadores que asistieron a los talleres, encontraron un espacio donde sentirse contenidos, escuchados apoyados. Un 58% lo valoró como muy útil, porque principalmente les ayudó a pensar sus prácticas parentales, encontrando el 70% de los encuestados que los temas tratados fueron muy valiosos y acordes a las necesidades. De esta manera han aumentado su satisfacción y seguridad en el rol materno y paterno. Según las encuestas un 71% han mejorado en su seguridad y satisfacción como padre/madre. Así lo manifestaron:“darme cuenta una vez más y sentirme orgullosa de ser madre.”; “muy útil la información, es lindo compartir y sentirse acompañado en las dudas y en los desafíos. Me voy muy contenta.”

Conclusiones
Este programa ha mostrado muy buenos resultados respecto al reconocimiento por parte de los padres sobre su rol, mejorando la salud y dando bienestar en los hogares.
La mayor parte de los participantes comprendió la necesidad de establecer un vínculo basado en el respeto mutuo y en el establecimiento de pautas de crianza manifestadas mediante la expresión permanente de palabras de aceptación y afecto. Además de conocer los beneficios de mantenerse firmes, los padres/madres incorporaron estilos comunicativos asertivos y pudieron practicar la búsqueda de soluciones para la resolución de los conflictos.
Basándonos en los conceptos de la Teoría psicológica según A. Adler, este programa contribuyó a desarrollar los sentimientos de pertenencia y significado en los primeros años de vida. Esto permitirá que los niños se desarrollen como personas plenas, sintiéndose aceptados por sí mismos y por los demás. Esto ha sido posible gracias al apoyo brindado a los adultos tanto padres como docentes posibilitando que se sientan seguros de su rol y adquiriendo herramientas educativas basadas en la amabilidad y la firmeza.

De esta manera, se ha contribuido desde la Fundación Ictus al desarrollo y crecimiento de familias más sanas emocionalmente, vínculos más fuertes y seguros entre adultos y niños y por lo tanto individuos más confiados de sí mismos para desarrollarse en la sociedad.

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